
Joe Quimby, personaje de la serie Estadounidense "Los Simpsons", en México se conoce como Alcalde Diamante.
Si el poder político fuera el único que tuviera fuerza, la premisa de que no son idiotas todos los que llegan al poder sería cierta.
El poder político no es ni el único ni el más alto. Su nivel cambia regularmente junto con el poder económico, eclesiástico y la prensa; recientemente se podría agregar un quinto poder: el crimen organizado.
Pero este último, al no ser una actividad “legal”, tal vez no quiera ser tomado en cuenta como otro poder, aunque en la realidad tenga capacidades mayores a los otros 4.
¿Por qué un poder es un poder? Pues porque tiene la capacidad de quitar, poner, mover, negociar, recompensar, amenazar, solucionar, imponer y más.
En varios países, no hay nada más grande poder que el gobierno, los casos de Cuba y Venezuela me vienen a la mente.
Pero en el caso de México, definitivamente, por años el poder de los empresarios ha marcado la pauta y en el último sexenio el crimen organizado.
El Presidente de la República, no es necesariamente el más inteligente o el más estúpido; cada vez que él toma una decisión, hay un grupo de personas que opinan una o la otra.
Para quienes dicen que no lo es, podrían tener razón al decir que se necesita de mucha inteligencia para llegar ahí.
Pero, por el contrario, la sociedad puede estar manipulada, porque ciertamente las capacidades de liderazgo, estrategia y razonamiento de quien gobierna un país, pueden estar reducidas y precisamente por eso han llegado ahí.
El Presidente, el Gobernador, el director, no llegan a donde están ellos sólos. Llegan con el apoyo de alguien o en el peor de los casos, con la imposición.
En este caso, sin decir nombres, podemos pensar o analizar, que el Presidente, está donde está, porque responde a los intereses de alguien más poderoso que lo puso ahí. Fue patrocinado, digamos; y lo mismo pudo ser Juan, Pedro, Pepe que Felipe.
¿Ustedes qué opinan?






